
Siempre he sido coleccionista. Aún de pequeño. Coleccioné minerales, objetos extraños y también extraños personajes.
Además frases: ingeniosas, irónicas o graciosas. Desde hace bastante: sin exagerar unos setenta y cinco años. Estos pensamientos o bromas, los fui guardando en libretas, cuadernos, carpetas y otras formas de archivo. Alguna vez quise agrupar temáticamente este mundo de palabras. Fue pobre el resultado. Lo mismo cuando intenté organizar el materialpor autores. Mayormente había salteado este dato valioso, pues en ocasiones, extraje las frases de confites, carameloso marquillas de cigarrillos...
div class="separator" style="clear: both;">

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nos gustaría mucho saber que opinas de este libro. Gracias